12/03/2019No hay comentarios

Balance: 2 meses de reto croquefit

¡Hola a todxs los croquefiters!

Hoy hace poco más de dos meses que comencé con el reto croquefit (¡y vosotrxs también!) así que creo que es necesario hacer un primer balance y compartir todo lo que he aprendido (¡me gustaría mucho que también os animáseis en comentarios!)

1. ¡He aprendido a vivir (y a comer) sano! 

En primer lugar, siendo una persona que ha vivido la mayoría de su vida a dieta intermitentemente, con muchas oscilaciones de peso, he de decir que he encontrado un nuevo hábito de vida más consistente. Cuando estaba a dieta, solía comer compulsivamente las cosas que me estaban “prohibidas” y sentirme culpable después. Cuando he salido con amigos, he comido sin prohibiciones pero marcándome yo misma mis propias limitaciones (es decir, me podía tomar tres copas de vino, pero decidía que solo necesitaba una y me ahorraba las calorías vacías de dos copas extra, por ejemplo). Ahora, al llevar una vida saludable pero sin prohibiciones, he conseguido disfrutar libremente de la comida y ser más consciente de ella, sin usarla como premio o castigo. En general, mi vida es más sana pero no solo por el cambio en la alimentación, sino porque mi relación con la comida es también emocionalmente más sana.

2. ¡He aprendido a dejarme comida en el plato y a medir bien las raciones!

Al principio era bastante aburrido eso de ir mirando los ingredientes de la comida, las calorías y ajustar las raciones (¡ojo! Esto ha sido clave). Ahora soy más consciente de lo que como y como también más despacio, porque la ansiedad y el estrés era algo que trasladaba a la comida y casi siempre engullía más de lo que necesitaba. Cuando como, soy consciente de ese momento y casi siempre estoy llena antes. También aprender a planificar mis comidas y hacer la compra en torno a esto ha sido clave, el llevar la lista con los alimentos que necesitaba me ha ayudado no solo a comer y cocinar mejor, sino también a aprovechar mejor los alimentos (y a tirar menos comida en casa).

3. ¡He aprendido a ser constante con mi rutina de entrenamiento!

Mi rutina consiste en ir 3 veces por semana (mínimo) al gimnasio a hacer un entrenamiento de una hora con pesas y usando mi propio peso corporal (TRX). He elegido algo que me gusta mucho para poder ir a entrenar y he ido aumentando paulatinamente la dureza de los ejercicios y el peso. Ha sido imprescindible estar asesorada por el personal del gimnasio, que ha adecuado (y sigue haciéndolo) los ejercicios en cada fase. Al ver el progreso paulatino en términos de fortaleza y agilidad, me he ido enganchando y nunca falto a estas tres citas semanales con el gimnasio (aunque hay semanas que voy también algún martes o jueves, aprovechando que mi peque tiene piscina y hago principalmente cardio: cinta o remo)

4. ¡He aprendido a no obsesionarme con el peso!

Como sabéis, mi objetivo de pérdida de peso total es de 30 kilos, de los cuales he perdido 7. Aunque en Enero perdí rápidamente cinco kilos, durante el mes de Febrero solo perdí dos y estuve estancada durante casi tres semanas en un peso del que no salía. No obstante, veía otros cambios: ropa más holgada, más agilidad en los entrenamientos y los primeros comentarios de: “Se te nota que estás más delgada”. Todo indicaba que iba por buen camino aunque el peso decía lo contrario. Por eso, decidí que no me podía afectar el peso. Pasadas tres semanas reajusté mis raciones de nuevo y poco a poco (muy lentamente) parece que estoy saliendo de ese estancamiento. Creo que esta ha sido mi mayor prueba de fuego, podría haber tirado la toalla y decir que no funciona, desanimarme y volver a mis viejos hábitos como había hecho tantas otras veces, pero no lo hice y estoy muy orgullosa. Hay siempre que pensar que aunque tengamos objetivos, no tenemos una fecha para completarlos y saber darnos (a nosotrxs y a nuestro cuerpo) el tiempo que necesita para ajustarse a los nuevos hábitos.

5. ¡He aprendido a tener un nuevo estilo de vida sostenible a largo plazo sin prohibiciones ni culpabilidad!

Creo que esta es la clave de todo. El reto croquefit como sabéis no es una dieta, sino la transición a un estilo de vida saludable y la implementación de éste en tu vida a largo plazo. Por lo tanto, sus resultados no son inmediatos como los de una dieta, ya que no prohíbe alimentos. El inconveniente con las dietas es que este estilo de vida con prohibiciones no es sostenible, no puedes vivir toda la vida restringiéndote alimentos para no engordar. La clave es saber integrarlos en tu vida, comer sano en un 80% y utilizar sabiamente el 20% restante para introducir otros alimentos más calóricos pero necesarios en una vida feliz ¡como las croquetas!. Este sistema tiene sus resultados siempre que mantengáis vuestra alimentación en déficit calórico, pero claro... son mucho más lentos que en una dieta, por eso hay que tener mucha paciencia, pero también es un sistema mucho más fácil de mantener a largo plazo y en tu vida.

¿Y vosotrxs? ¿Qué habéis aprendido o conseguido en estos dos meses? Estoy deseando leer vuestros comentarios.

¡Vamos, croquefiters! 😀

 

 

07/03/2019No hay comentarios

8M – Nosotras paramos

En el Día Internacional de la Mujer, nosotras paramos porque aún quedan muchas cosas por las que luchar, que cambiar y sobre las que tenemos que avanzar en nuestra sociedad.

Por todo eso, mañana viernes 8 nosotras paramos.

Si tú también paras y quieres ir a la manifestación, te dejamos esta ilustración en alta resolución para que le des el uso que quieras.

Clic aquí para descargarla en alta resolución

Juntas es el camino y juntas vamos a conseguirlo.

15/01/201933 Comments

¡Únete al reto croquefit!

Si seguís mis andanzas en Instagram, habréis podido ver que en los últimos días he comenzado a hablar mucho de eso del reto croquefit, así que aquí va un post resumiendo de qué va toda esta movida tan maravillosa (en serio: ¡lo es!)

¿En qué consiste eso del #croquefit?

El reto en sí consiste en conseguir un cambio para crear un nuevo hábito de vida, que no es otro que conseguir llevar una vida sana sin dejar de lado las cosas ricas de la vida y de obligarte (sí, obligarte a ti que nunca tienes tiempo para nada) a que inviertas en ti misma, te quieras y te cuides.

¿Por qué entonces llamarlo #croquefit?

Pues porque lo que queremos en resumen es eso, cuidarnos y conseguir un hábito de por vida sin abandonar ni renunciar a nuestras queridas croquetas: ¡Disfrutar de la vida y no prohibirnos ninguna comida para conseguir nuestros objetivos!

¿Entonces es una dieta más?

¡¡NORL!! "¡Odiamos las dietas! ¡Amamos las croquetas!" Ese es nuestro eslogan porque aquí no hablamos de dietas. ¡A la hoguera con esa palabreja del demonio! Las dietas solo entienden de prohibiciones y de catalogar la comida como buena y mala, y lo que queremos con la vida croquefit es empezar a comprender los alimentos como saludables y menos saludables y de que todos tienen cabida en tu alimentación.

Vamos a resetear el cerebro para entender que podemos comer de todo sin dejar de comer sano.

Vale, además de convertirme en realfooder, ¿este reto #croquefit no tiene objetivos concretos?

Sí, esta filosofía va muy en la línea del real fooding en realidad, pero el reto croquefit va más allá y quiere que en seis meses seamos una legión croquefiters, que nos apoyemos las unas en las otras a través de las redes sociales y que consigamos un hábito para toda la vida. Si te comprometes, en seis meses tu vida dará un giro y conseguiremos, al menos, estos seis objetivos:

  1. Conocer lo que comemos:  A todas las croquefiters nos gusta comer y no estamos dispuestas a dejar de hacerlo. Pero lo que sí vamos a hacer es fijarnos un poco más en las etiquetas para saber cuándo te estás comiendo algo más saludable y algo menos saludable, para que encontremos el equilibrio en nuestra vida diaria y evitemos así las caídas (ya sabes, esos atracones emocionales por impulso cuando hay una mala racha) . En definitiva ¡vamos a decirle a la comida que aquí mandamos nosotras y que nosotras decidimos cómo, cuándo y cuántas croquetas!
  2. Conocer y querer nuestro cuerpazo: Vamos a conocer de todo lo que somos capaces . Aquí vosotras ponéis los límites de hasta donde queréis llegar, ¡no hay objetivos pequeños! Y sobre todo, vamos a aprender a mirar la báscula y a querer el número que hay ahí, sin importar que sea alto o bajo, abrazando nuestro cuerpazo de infarto. Si estamos haciendo las cosas bien, vamos a darle al peso la importancia que se merece, ¡pero no más!
  3. Comprometernos a sacar tiempo para nosotras: Para hacer la compra conscientemente, para comer sano y equilibrado, para cocinar con amor para ti como si lo hicieses para alguien a quien quieres y, por supuesto, a hacer algo de ejercicio cada día y unos 3 entrenamientos de fuerza (en tu nivel físico) a la semana.
  4. Incorporaremos la actividad física en nuestras vidas: Si no lo hacías ya, encontraremos una actividad que nos guste y la haremos al menos tres veces por semana. ¡Nos vamos a mover para sentirnos bien! Es tremendamente necesario para desconectar de las tensiones diarias y dedicarnos tiempo de calidad a nosotros mismos. ¿Vale correr con tu perro? ¡Claro que sí! Cada uno a su ritmo y siempre que cumpla sus objetivos personales.¡Podrás compartirlo conmigo en redes y estaré encantada de compartirlo con el resto de las croquefiters!
  5. Evitaremos el autocastigo y la flagelación gratuita: No queremos culpables nunca más de comernos una croqueta o de pedirnos un gofre, o de mirar con ansia viva el vino y no poder beberme una copa "porque estoy a dieta". ¡Eso se acabó! Nos lo tomaremos, los saborearemos y continuaremos con nuestra vida sin flagelarnos y castigarnos. ¡Basta ya de castigos cuando te comas algo poco saludable o cuando no hayas conseguido alcanzar un peso concreto en el tiempo que querías!. Vamos a aprender a premiarnos por los pequeños logros y a sentirnos poderosas, fuertes, potentes y capaces de conseguir grandes cosas (¡porque lo somos!).
  6. Aprenderemos a cocinar recetas sanas y ricas en un pis pás: Para no caer en llamar al repartidor de turno o comer lo primero que pillemos (que suele ser lo menos saludable), compartiremos trucos y recetas salvavidas para cuando volvemos a casa hechas un trapo. En esto nos tendréis que ayudar toda la comunidad croquefiter, compartiendo vuestras recetas que yo me encargaré de dar difusión en redes sociales, ¡yo lo estoy deseando!

¿Qué va a hacer Pedrita durante este reto?

Pues CROQUETAMENTE...¡HACER EL RETO JUNTO CON TODXS VOSOTRXS! :D. Mi objetivo personal es bajar de peso (¡mi objetivo personal es un total de 30 kilos!) así que en mi Instagram incorporaré nuevos contenidos a modo de diario personal sobre mi experiencia con el reto croquefit. Algún entrenamiento, alguna receta y espero que alguna sorpresa más con la que os podáis divertir. Compartiré mucho contenido creado por las croquefiters, así que si te animas ¡estaré muy pendiente de tus resultados en Instagram!

¿Qué vas a necesitar para convertirte en croquefiter?

Pues ropa para entrenar, muchas ganas, un montón de alimentos ricos y saludables, varios tapers de croquetas congelados de tu madre o tu abuela y tampoco te vendrían mal nuestra agenda fitness y nuestro recetario para llevar un tracking de tus comidas y todos tus progresos y de las recetas maravillosas que vamos a ir aprendiendo por el camino. Puedes compartir tus entrenamientos y recetas con el hashtag #croquefit siempre que quieras, que yo estaré súper atenta para dar difusión a los más motivadores.

BUSCAMOS CROQUEFITERS, ¿TE APUNTAS?

Nuestro patrocinador oficial (¡SÍ! ¡Tenemos patrocinador oficial!) con el que vamos a ir divinxs al gym (o a pasear al perro) y que nos va a mandar tapers de croquetas es: